rainbow

Alimentación consciente

Salud_oct

 

 

 

 

 

 

 

Alimentación Consciente

Por el ritmo de vida que llevamos, es común comer engullendo por estrés, no ser conscientes del acto por comer delante de aparatos electrónicos como el televisor o usar la comida para calmar emociones y pensamientos negativos.

Todo ello tiene como consecuencia malas digestiones, comer en exceso y perder la sensación de saciedad. Además, en estas situaciones solemos elegir productos procesados con altos niveles de azúcar ya que se ha demostrado que el azúcar reduce la hormona del estrés llamada cortisol, y esto nos produce un placer para mitigar durante unos segundos el estrés, pero no desaparece sino que vuelve otra vez.

 

¿Hambre fisiológica o emocional?

Muchas veces usamos la comida como una droga para evadirnos de los problemas, tapar emociones o premiarnos, saciando un vacío interior. Cuando este estrés o ansiedad por comer es puntual y tiene una causa, no hay que preocuparse. El problema sucede cuando comemos compulsivamente y sin ser conscientes de forma continuada, pudiendo desarrollar una relación insana con la comida.

Es por esto que la “Alimentación consciente” está adquiriendo popularidad. Consiste en poner nuestra atención en el acto de comer y reducir el “comer emocional” y no sólo implica el ser conscientes de lo que comemos y cómo comemos, sino que abarca todo el proceso de antes y después de comer.  Por tanto, necesitamos diferenciar entre dos tipos de hambre: la primera, hambre fisiológica se da cuando sientes en el estómago una necesidad física y dejas de comer cuando estás saciado. Por contrario, la segunda, con el hambre emocional se continúa comiendo cuando estás saciado, sintiéndote culpable de lo que has comido.

 

En AgioGlobal queremos darte unas sugerencias que te ayudarán a seguir una alimentación consciente y saludable.

1. Cuando hagas la compra, lee las etiquetas para evitar consumir ingredientes que no nutren.

2. Prioriza la compra de productos frescos y de temporada, disminuyendo los envasados y productos procesados.

3. Cocina disfrutando y poniendo toda tu atención en el proceso y ser conscientes de los ingredientes a usar.

4. Comer en un ambiente agradable, evitando todo tipo de aparato electrónico.

5. Realizar una respiración profunda antes de empezar a comer.

6. Dar las gracias por la suerte que tienes de poder comer y sobre todo, de nutrirte de todos los nutrientes que tiene tu plato para darle lo mejor a tu cuerpo.

7. Masticar bien los alimentos.

8. Prestar atención a los sabores, olores y textura y cómo se combinan los alimentos.

9. Dejar de comer cuando estés lleno para no llegar a un estado de pesadez e hinchazón abdominal.

10. No juzgarse de cómo has comido, evitando la obsesión por el cuerpo perfecto.

 

Tras una comida compulsiva, hay que sustituir el sentimiento de culpa por el razonamiento y la búsqueda del motivo, para poner nombre a las emociones que te han derivado a ello.

Desde AgioGlobal os animamos a seguir estos consejos para saber diferenciar entre los dos tipos de hambre y aprender a comer de forma consciente, con el objetivo de tener una  relación sana con la comida y reducir la ansiedad.

 

Fuente: psicologiaypsicoterapia.com

8 claves para mantener tu motivación y conseguir tus metas

Motivacion_oct

 

 

 

 

 

 

 

8 claves para mantener la motivación y conseguir tus metas

La automotivación es uno de los elementos clave que componen la inteligencia emocional. Las personas que han desarrollado esta habilidad alcanzan con mayor frecuencia sus objetivos, son más independientes y poseen una autoestima elevada, debido a que se ven capaces de superar inconvenientes, generar soluciones y perseverar.

En AgioGlobal queremos explicarte el concepto automotivación y darte claves para desarrollar esta habilidad mediante el entrenamiento para cumplir con nuestros planes de acción.

 

El concepto automotivación

La automotivación es la capacidad de extraer de uno mismo el empuje necesario para realizar las conductas adecuadas que le acerquen a sus metas propuestas. Se trata de ser capaz de auto-proporcionarse el interés, las razones y el entusiasmo necesario para seguir con sus proyectos. Y sí, es algo que está al alcance de todos.

El cerebro humano tiene un sistema economizador de energía que hace que por inercia tienda a realizar conductas habituales, prefiriendo no pensar demasiado y recurrir a lo que ya conoce. Es por esto que cuando intentamos acercarnos a una meta desistimos al poco tiempo, ya que la tendencia a la rutina de nuestro cerebro gana a nuestra fuerza de voluntad. Entonces, nos frustramos al ver que por muchas ganas que pongamos, no modificamos nuestros comportamientos y terminamos por desmotivarnos.

 

Un plan de trabajo para alcanzar nuestras metas

Para añadir un nuevo hábito a nuestras vidas sin abandonarlo, lo principal no es marcarse un tiempo límite, sino tener un plan de acción que nos permita acercarnos a nuestras metas. Este plan debe ser lo más detallado posible para evitar la improvisación, aunque tampoco debe ser demasiado restrictivo porque el sobre-esfuerzo nos podría llevar al abandono. Solamente necesitamos un marco estructurado con un par de elementos nuevos ligados a nuestras metas.

Si nuestro plan está detallado y encuadrado en nuestro horario, simplemente tendremos que seguirlos sin pensar cuál será el siguiente paso, evitando que nuestro cerebro caiga en comportamientos habituales. Para ello, resulta útil una agenda o calendario en el que diseñar la semana y luego, simplemente seguir tus indicaciones.

 

Pautas prácticas para automotivarse

Una vez tengo claro un plan, ¿qué hay que hacer para mantenerse automotivado y llevarlo a cabo?

1-      Tómatelo en serio: has elegido esa meta con una reflexión consciente y pensando que es lo mejor para ti, por lo que debe ser una prioridad. Debes ignorar las distracciones y ser estricto, manteniendo el compromiso con lo que te has propuesto.

2-      Realiza ejercicios de visualización a corto, medio y largo plazo: imaginar tu vida con un cambio de rutinas y tener en cuenta que tus acciones presentes tendrán repercusión en el futuro, para evitar caer en la procrastinación.

3-      Practica la atención consciente: añadir un par de horas a la semana de Mindfulness o meditación te ayudarán a estar en el aquí y ahora y tomar mejores decisiones.

4-       Cuéntale a todo el mundo tu plan: por el principio de coherencia, te sentirás “ligado cognitivamente” a tus palabras y tratarás de cumplirlo.

5-       Respeta tus horarios de sueño y haz ejercicio tres veces por semana: necesitarás energía y lucidez para llevar a cabo tus hábitos.

6-       Observa cada una de tus conductas: piensa si te acercan o alejan a tu objetivo. Si es necesario, realiza autoregistros para observar en qué punto te encuentras y qué necesitáis modificar.

7-       Elige metas o diseña proyectos que te apasionen

8-       Prémiate cada cierto tiempo por los logros conseguidos. Utiliza el autorefuerzo positivo y se tú el que regule las recompensas sin esperar que vengan de fuera.

 

En AgioGlobal te animamos a proponerte nuevas metas y seguirlas hasta el final. Tus resultados son el fruto de tus hábitos y tú “yo del futuro” te agradecerá que tus acciones de hoy sean saludables y coherentes con tu plan de vida.

 

Fuente: psicologiaymente.com

Estrés y burnout: un síndrome más común y peligroso de lo que pensamos

 

Consejo_oct

 

 

 

 

 

 

 

Estrés y burnout: un síndrome más común y peligroso de lo que pensamos

La Organización Mundial de la Salud incluyó el burnout en su 11º Revisión de Enfermedades. Este síndrome del trabajador quemado se trata de un fenómeno laboral que se ocasiona cuando una persona no logra lidiar exitosamente con el estrés crónico. Se caracteriza por la falta de conexión con las tareas y las personas, desgaste emocional y físico o bajo rendimiento.

Desde AgioGlobal queremos puntualizar tanto los síntomas como las consecuencias para ayudar a identificarlo cuanto antes y encontrar una solución.

 

Síntomas del estrés laboral

Emocionales: Ansiedad, irritabilidad, mal humor, frustración, agotamiento, impotencia, miedo, inseguridad, desmotivación e intolerancia.
Fisiológicos: Músculos contraídos, problemas de espalda o cuello, dolor de cabeza, malestar estomacal, fatiga, palpitaciones, respiración agitada, aumento de la tensión, agotamiento, problemas cardiovasculares y/o problemas de sueño.
Cognitivos: Olvidos, confusión, dificultad de concentración, pensamiento menos efectivo, reducción de la capacidad de solución de problemas o aprendizaje.
Conductuales: Disminuye la productividad, aumenta la posibilidad de cometer errores, enfermar con frecuencia, brusquedad al relacionarse con otros, tendencia al llanto o el aumento de consumo de sustancias perjudiciales como el tabaco o el alcohol.

 

Las repercusiones del estrés en nuestro lugar de trabajo

En el lugar de trabajo, esto supone un mayor absentismo, problemas en las relaciones interpersonales, falta de motivación y rotación del personal, menor satisfacción y creatividad, así como una imagen pública degradada. Lo cual tiene un impacto notable en la productividad, los costes directos e indirectos, y la competitividad de la empresa.

En momentos puntuales como algún reto con fecha límite o un evento, es normal sentir estrés. Sin embargo, si se vuelve crónico, constante e intenso, se puede convertir en burnout y afectar a tu salud, relaciones y desempeño laboral.

 

¿Cómo evitar los efectos del estrés?

Para evitar los efectos del estrés y el burnout, hay medidas que se pueden tomar desde la organización, para que los deberes de los empleados no los sobrepasen. Sin embargo, está probado que gran parte del estrés que sentimos no sólo depende de las circunstancias externas, sino de la manera que tenemos cada uno de  vincularnos con los retos del trabajo y con el ambiente laboral.

Diversas investigaciones demuestran que podemos desarrollar habilidades mentales, emocionales y de conducta que nos protegen del estrés, nos ayudan a mejorar nuestras relaciones con otros y son la base del bienestar emocional.

Desde AgioGlobal queremos proponer herramientas y estrategias para recobrar la calma, como pueden ser técnicas de relajación, entrenamiento en atención plena, herramientas de la terapia cognitivo-conductual y técnicas para fortalecer nuestros vínculos con otros, así como nuestro sentido de propósito y dirección.

 

Fuente: iosoffices.com