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Archive for October, 2013

¿Cómo estás de inteligencia emocional?

Dice Daniel Goleman que en muchas empresas hoy en día te contratan por tu inteligencia racional y te despiden por tu falta de inteligencia emocional. Lo cierto es que cada vez es más importante no que seas muy capaz desde el punto de vista cerebral, sino también emocional porque de ello va a depender que dispongas de una buena capacidad para gestionar personas.

 Según los expertos la inteligencia emocional es llevar alineadas la razón y la emoción. Es como el manual de instrucciones que nunca nos dieron cuando nacimos, pero que resulta muy útil cuando te lo ponen en bandeja a cualquier edad. Y es que en realidad supone aprender a conocerse a uno mismo, comprender el por qué de muchos de nuestros comportamientos y actitudes, posibilitando nuevas opciones para disfrutar mejor de la vida.

Muchos de los problemas del mundo actual son debidos, precisamente, a la falta de inteligencia emocional, no sólo de los líderes políticos o empresariales sino de la ciudadanía en general. Ante la pregunta de si se nace o se hace la inteligencia emocional hay que decir que, aunque hay personas que debido a su experiencia de vida han aprendido esta asignatura de forma “natural”, lo cierto es que es posible formarse en ello y aprender a emplearla de manera habitual.

 Seis emociones básicas

Las emociones rigen nuestra vida de manera que es importante reconocerlas, leerlas y saber cómo utilizarlas con las actitudes adecuadas.

Se suelen distinguir seis emociones innatas en el ser humano: el miedo, la tristeza, el enfado, el asco, la sorpresa y la alegría. El miedo y la tristeza son emociones que nos van a dar mucha seguridad si somos dueños de ellas. Si controlamos el enfado y el asco obtendremos serenidad. La sorpresa y la alegría bien gestionadas nos ayudan para conseguir la superación.

Estas emociones básicas, si no se gestionan bien, se pueden manifestar a través de una serie de cargas emocionales que nos perjudican, como son: el miedo con el temor, la tristeza se manifiesta con la apatía; el enfado con la ira; el asco con la repulsión; la sorpresa con la parálisis, y la alegría con la falsa euforia. Estas cargas se pueden canalizar adecuadamente si se conoce cómo se gestionan las emociones. Frente a ello hay personas que las quieren controlar, y lo hacen a través de vías de escape como el alcohol, la droga, el acoso laboral…

 Gestionar las emociones

 Conocer por tanto nuestras emociones nos lleva a emplearlas adecuadamente. Eso no quiere decir que no podamos enfadarnos, por ejemplo, pero también hay que saber hacerlo adecuadamente. No siempre que nos enfadamos lo estamos realmente, sino que el enfado muchas veces es la forma que tenemos de expresar otras emociones. La teoría explica que, cuando se produce un enfado, deberíamos tratar de “leer” qué nos está indicando esa emoción y saber qué necesidad se esconde detrás. Además hay que tener la habilidad de, en el momento que se produce una descarga emocional, dar paso a la razón. Según los expertos, estamos diseñados para que las emociones desagradables duren cuatro horas en nuestro organismo mientras que las buenas duran sólo dos.

 La inteligencia emocional y el liderazgo

Cada vez más, el liderazgo está relacionado con la inteligencia emocional hasta el punto de que no se concibe un buen líder en ninguna organización profesional, política, pública o privada que no sepa gestionar de una manera adecuada sus emociones. Un buen ejemplo de ello es el propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dotado de una inteligencia emocional educada desde la infancia por su madre, activista de derechos civiles que le enseñó a leer con los discursos de Martin Luther King y Gandhi; y por su padrastro, un indonesio que le ayudó a gestionar sus emociones al estilo oriental.

 

En 2004 Daniel Goleman, uno de los principales divulgadores del concepto de inteligencia emocional publicó en la revista “Harvard Law Review” un artículo denominado “¿Qué hace a un líder?” en el que explica lo relevante que resulta que una persona tenga una serie de características de inteligencia emocional para ser un buen líder. Si quieres saber si puedes ser un buen líder revisa cómo estás en estas cuestiones. Autoconciencia: si te conoces a ti mismo y sabes cuáles son tus fortalezas y debilidades, tus necesidades y tus motivaciones. Autorregulación: la capacidad para gestionar correctamente tus emociones, canalizándolas según necesites. Motivación: la posesión de un impulso interior que te mueve a levantarte cada mañana, que te ayuda cuando estás en baja forma y que además, se transmite a los demás con facilidad. Autoestima: la opción de quererse a uno mismo y cuidarse adecuadamente, valorándose. Empatía: la capacidad de ponerse en la piel de los demás, haciéndose siempre la pregunta: ¿a mí me gustaría que me hicieran eso? Habilidades sociales: tener la capacidad de relacionarse con los demás.

En la Escuela Europea de Oratoria, somos conscientes de la importancia de la Inteligencia Emocional, por eso uno de nuestros cursos más demandados es “Comunicación con Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüística” (http://www.escueladeoratoria.com/cursos/comunicacion-con-inteligencia-emocional-y-pnl-2/)

La próxima edición será los días 29 y 30 de noviembre. ¿Cabe en tu vida un poco más de inteligencia emocional?

Mónica Pérez de las Heras, autora del libro “¿Estás comunicando?” de LID Editorial.

Ingeniería Industrial e Ingeniería Informática, las carreras con más salidas profesionales.

A pocos días de que comience el nuevo curso universitario, Agio Global, empresa especializada en consultoría de recursos humanos, ha realizado un análisis de las carreras con más salidas profesionales. El objetivo es ofrecer una recomendación a los jóvenes que se encuentran a punto de dar el salto al mundo laboral.

Ingeniería Industrial e Ingeniería Informática son las carreras más solicitadas por las empresas para sus ofertas cualificadas. En España existe una gran proyección de estos perfiles, principalmente de aquellos especializados dentro del área industrial.

En un momento en el que la última Encuesta de Población Activa (EPA) revela que la tasa de paro sobrepasa el 26%, muy lejos de la media de la Unión Europea que actualmente se encuentra en el 10,9%, según Eurostat, Agio Global ha identificado las titulaciones universitarias con más oportunidades profesionales.

Otras carreras que cuentan también en estos momentos con el respaldo de las empresas españolas son Derecho y Administración y Dirección de Empresas, las cuales permanecen estables en esta clasificación durante los últimos años.

La importancia del tercer idioma

Debido a la constante evolución de las empresas relacionadas con las nuevas tecnologías, también se ha estabilizado la demanda de los perfiles relacionados con el ámbito de la comunicación, especialmente el perfil de community manager y todo lo que tiene que ver con el sector 2.0, cada vez más importante para las empresas.

En cualquier caso, no se trata del único requisito. Los idiomas continúan siendo una parte fundamental a la hora de afrontar un proceso de selección. El dominio del inglés se hace imprescindible para los perfiles cualificados, aunque no es el único. Cada vez más se valora de los candidatos el conocimiento de un tercer idioma, especialmente el francés.

La formación es un factor determinante en la búsqueda de empleo. La especialización continúa siendo un valor añadido para todos aquellos candidatos que buscan acceder al mercado laboral. Por eso, nuestro objetivo es acompañarles durante este itinerario a través de la orientación profesional”, ha asegurado José María Camps, presidente de Agio Global.

RR.HH digital

Finanzas.com

Cinco buenas prácticas que ahorrarán muchos problemas a su empresa.

La mejor defensa frente a los errores en materia de protección de datos y frente a las posibles denuncias que pueda recibir su empresa es una buena prevención y, además, una buena forma de incrementar su valor añadido empresarial. Implantar en su empresa una política sólida de protección de datos exige cumplir todas las medidas y requisitos a los que obliga la normativa y no limitarse al cumplimiento teórico de la ley. A continuación, le indicamos las cinco buenas prácticas que le permitirán a su empresa marcar la diferencia con muy poco esfuerzo.

1. Rapidez al responder a los derechos ARCO

Los titulares de los datos que se tratan en su empresa (clientes, trabajadores, etc.) tienen derecho a ejercer sus derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición) sobre la información personal que les atañe. Es decir, que esa persona quiera saber qué información se posee de ella, cambiar algo, revocar el consentimiento que antes le había dado o pedir que se le cancele (bloqueo y futuro borrado) de un fichero.

Su empresa sólo cuenta con unos pocos días para responder a esos derechos (diez días en todos los casos salvo en el derecho de acceso, que tiene un mes para responder) y exigen por su parte no sólo actuar dentro del plazo, sino contestar razonadamente por escrito al titular de ese dato.

Incluso en el caso de que no existan en su empresa datos de esa persona también deberá responder diciéndoselo. Conviene que su empresa tenga preparados modelos de escritos con los que responder en cada caso para que no tenga que perder ni un minuto en redactarlos. No olvide enviarlos utilizando medios que permitan acreditar el envío y la recepción de la notificación. La prueba también es importante, por lo que sólo debe aceptar y atender peticiones que reciba por escrito debidamente documentadas.

 

2. Valorar el cumplimiento de la LOPD al elegir a un subcontratista o a una empresa externa de servicios…

…y no desentenderse una vez firmado el contrato. Al contratar a una empresa que va a tener acceso a ficheros de datos de su propia empresa (tanto de clientes como de trabajadores) es imprescindible que se asegure que ese proveedor va a ser diligente y respetará escrupulosamente la LOPD al hacerse cargo del trabajo que le va a encargar.

Para que su empresa tenga cubiertas las espaldas no basta con que firmen sin más un contrato en el que la subcontrata reconozca de forma genérica que sólo va a utilizar los datos a los que va a tener acceso con el fin que figura en el contrato, que no los comunicará a otras personas y que los destruirá una vez concluida la prestación del servicio (es decir, a lo que obliga el art. 12 de la LOPD). Eso legalmente es suficiente, pero si hubiera algún problema en el futuro respecto al uso que ha hecho el contratista de los datos de su empresa, usted además deberá demostrar que ha tenido la “suficiente diligencia” respecto a esos datos personales que ha puesto en manos del contratista. En ese sentido será fundamental que usted pueda demostrar que ha sido proactivo (por ejemplo, que ha fijado con esa empresa protocolos de actuación, que ha llevado a cabo ciertos controles, etc.).

 

3. Formación a los trabajadores

Sus trabajadores tienen que tener nociones básicas de lo que significa la protección de datos y es responsabilidad de su empresa proporcionárselas. Esta formación debe sostenerse en dos pilares.

Por un lado, deben saber cómo actuar si algún cliente plantea peticiones relacionadas con la  protección de datos y, por otro, debe transmitírseles el modo por el cual su empresa cumple sus obligaciones relacionadas con la protección de datos y cómo deben actuar para que también ellos las cumplan desde la responsabilidad de sus puestos de trabajo. No se trata de proporcionarles formación en profundidad, sino que es preferible unas pocas ideas básicas y que queden bien asentadas.

 

4. Deshacerse con seguridad de documentos con información personal

¿Se ha percatado de la cantidad de sanciones que ha impuesto la AEPD que tienen su origen en la aparición en la basura (o directamente en la calle) de documentos de todo tipo que contienen información confidencial? La razón por la que esto ocurre no suele ser porque la empresa sea una irresponsable absoluta, sino porque no tiene un buen sistema de destrucción de documentos confidenciales. Es decir, lo que suele ocurrir es que simplemente ha arrojado a la papelera los documentos de los que quiere deshacerse y éstos han ido a parar donde no debían. Cinco medidas ayudarán a su empresa a evitar riesgos innecesarios:

-Imprimir lo menos posible.

-Adquirir una máquina destructora de papel.

-Deshacerse con seguridad de CDs, pendrives, DVDs y de los ordenadores obsoletos.

-Exigir por contrato a las empresas de reciclado de papel una garantía de destrucción del material que se le entrega y una garantía de custodia del material hasta el momento de su destrucción. Incluso si el material del que necesita deshacerse su empresa es muy sensible, puede exigir que la destrucción del material siga un procedimiento normalizado (por ejemplo, el procedimiento DIN 32757).

-Si la limpieza la lleva a cabo personal o una empresa externa, asegúrese de añadir una cláusula de confidencialidad en el contrato y de dar las instrucciones adecuadas para deshacerse de documentos. También lleve a cabo controles aleatorios al personal

 

5. Ante las quejas, eficacia y amabilidad

Cumplir a la perfección con la LOPD no es una labor sencilla y en algún momento pueden producirse errores por fallos informáticos o humanos (por ejemplo, enviar una promoción a un cliente potencial que se dio de baja de un fichero o a un cliente que no dio permiso para recibir publicidad, un par de casos relativamente frecuentes). Es importante la eficacia con la que maneje su empresa la queja de un cliente, ya que de ello dependerá cómo se solucione la misma.

Fuente: Asesoriza

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