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Archive for July, 2018

Trucos para dormir bien en verano si no tienes aire acondicionado

banner_consejo_julioLas noches de verano son esos momentos del año con los que la mayoría de las personas tiene un sentimiento de amor-odio. Amor por lo bien que sienta dar un paseo o quedarse hasta altas horas tomando algo en una terraza. Odio por cómo el calor impide descansar bien.

Pasar las noches de verano sin aire acondicionado debería catalogarse como una actividad de riesgo. Dan las tantas de la madrugada y tú sigues sin dormir, muerto de calor y desesperándote porque al día siguiente tienes que levantarte temprano para ir a trabajar. Si cada noche de verano pasas por esa situación AgioGlobal te da unos pequeños trucos para dormir bien si no tienes aire acondicionado.

Cena cosas frescas o picantes

Cuando el cuerpo digiere los alimentos, produce calor. Por eso, lo más recomendable es cenar comidas frescas y ligeras como gazpachos, ensaladas, etc. El cuerpo trabaja de forma más relajada y tú puedes dormir más a gusto.

Si no te gustan esas comidas, en AgioGlobal te damos otra opción. Cena cosas picantes. El picante estimula la sudoración, provocando que el cuerpo pierda calor y, por lo tanto, se duerma más fresco.

Echa el colchón al suelo

A menor altura, el aire es más frío. Por la contra, a mayor altura el aire es más caliente. Eso se explica porque las partículas de aire caliente son menos densas, pesan menos y flotan por encima del frío. De esa forma, un truco para dormir bien es hacerlo lo más bajo posible. Es decir, cerca del suelo. Asimismo, tira el colchón al suelo.

Da una ducha templada

Irse fresco a dormir es fundamental para descansar bien durante el verano. Es posible que ya tengas bien interiorizada esta rutina en tu día a día, aunque también es muy posible que lo estés haciendo mal. Un error muy común cuando se da una ducha en verano es hacerlo con agua fría. ¿Y por qué no se debería hacer? Con el agua fría, el cuerpo genera más calor y dificulta la conciliación del sueño.

De esta forma, los expertos recomiendan darse una ducha templada. Al hacerlo, la temperatura corporal aumenta y se pierde calor de forma más rápida, ayudando a dormir mejor.

Sin embargo, para lo que sí se recomienda el agua fría es para lavarse las manos. La explicación es sencilla. Cuando se siente calor, la sangre está más cerca de la piel que cuando se siente frío y las manos tienen una gran cantidad de venas. Asimismo, al lavarse las manos con agua fría se enfría la sangre y, a su vez, el cuerpo. Y es que no es lo mismo lavar a baja temperatura una parte que todo el cuerpo.

Moja el pijama

No te rías con esta recomendación porque – por muy disparatada que parezca- mojar el pijama en agua fría antes de ir a dormir refresca más de lo que imaginas. Si la idea no te hace mucha gracia te doy otra. Humedece un trapo en agua fría y ponlo en la frente cuando te acuestes en cama.

Recurre a acumuladores de frío

¿Buscas una solución rápida? Utiliza acumuladores de frío. Ponlos dentro de la funda de la almohada.

No te mantendrá fresco durante toda la noche, pero sí durante los minutos que necesitas para quedarte dormido.

Pon las sábanas en la nevera

Coge las sábanas de cama, mételas en una bolsa y déjalas en la nevera durante una hora. Sácalas justo cuando sea la hora de dormir para echarte en una cama fresca. También puedes hacerlo con el pijama.

Si pasas horas intentando dormir en verano y no tienes aire acondicionado, recurre a estos trucos Verás que descansas mejor.

FUENTE: Merca2

Es posible desconectar del trabajo en vacaciones

banner_motivacion_julioDespués de meses de duro trabajo, llega el momento de la recompensa estival, las vacaciones. Llega la hora de descansar, aprovechar para hacer lo que más te gusta y desconectar. Eso último es lo más importante, aunque también lo que más cuesta a la mayoría. Es difícil de hacer, pero no imposible.

El nivel de desconexión de tus responsabilidades laborales cuando estás fuera de la oficina afecta en mayor o menor medida a tu desarrollo profesional, aunque no en el sentido que piensas. Cuanto más desconectes al final de tu jornada laboral o en tus días de vacaciones, mayor será tu rendimiento cuando vuelvas a la oficina. Estarás más concentrado y menos tenso.

En AgioGlobal somos conscientes de que hay muchas personas a las que le resulta difícil desconectar y lo bueno que es, por eso te damos unas pautas que te ayudarán hacerlo ahora que se acercan las vacaciones.

Deja el móvil a un lado

Estar constantemente pendiente del móvil no solo no te dejará desconectar, sino que te estresará. Las nuevas tecnologías facilitan tu vida, pero sólo si haces un buen y equilibrado uso de ellas. Lo recomendable (sólo si eres incapaz de no estar pendiente de la oficina) es consultar el correo una vez al día.

Cuando estés en una reunión familiar o con amigos, aleja el móvil de ti. No hace falta que lo apagues (aunque no estaría mal), pero no lo tengas cerca. Evitarás consultarlo continuamente y disfrutarás más de tu momento de ocio.

Haz ejercicio

Mimarse a uno mismo incluye mimar el cuerpo para mantenerlo en un estado de relajación constante. La mejor forma de estabilizar el cuerpo es haciendo deporte. Además, el ejercicio físico reporta vitalidad y energía positiva.

No caigas en el error de quedarte todo el día en casa, tirado en el sofá viendo la tele, porque será peor. Acabarás cansado de no hacer nada. Y sí, cansado, porque la pereza, lejos de producir descanso, produce cansancio. Así que sal a la calle y muévete. Tu cuerpo te lo agradecerá y tu mente también.

Equilibra el tiempo

Pasar tiempo a solas o rodeado de la gente que quieres es gratificante a la vez que agotador si se abusa de alguna de ellas. Entonces, lo mejor y más recomendable para desconectar es equilibrar los tiempos de relaciones personales. Es decir, pasa tiempo con la familia y amigos, pero también reserva tiempo para ti mismo. Renunciar al espacio personal en vacaciones también resulta agotador. Por eso combina salidas grupales con momentos íntimos en los que pasear, ver la televisión o leer un libro. Cualquier cosa que te guste.

Fuera o en casa. Este último puede ser un escenario idóneo para disfrutar de esos momentos. Incluso es recomendable hacerlo en casa porque te permite disfrutar de tu espacio de confort con la calma que no te permite la rutina laboral.

El placer de no madrugar y comer

Madrugas mucho a lo largo del año. Si es así, prémiate con el placer de dormir hasta más tarde en vacaciones. Pero no lo hagas durante todos los días. Cuando falte una semana para la reincorporación al trabajo, adapta tus horarios de descanso a los de la oficina. Pero hazlo de forma gradual para que el cambio sea menos brusco y no caigas en la temida depresión post vacacional.

Lo mismo ocurre con la comida. Durante todo el año – en el trabajo- comes a un ritmo más rápido. En vacaciones, cambia el chip y disfruta de los alimentos y sus sabores.

Estas recomendaciones no solo se pueden aplicar a periodos largos de vacaciones. También a fines de semana y puentes. Y es que romper con la rutina es lo más beneficioso y recomendable si el objetivo es desconectar. Sal, haz cosas que te gusten, descansa. Haz lo que sea, pero de forma equilibrada. Es posible desconectar del trabajo, además de bueno porque tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.

FUENTE: Webconsultas

Deporte en verano sí, pero siguiendo estas pautas

banner_salud_julioLas recomendaciones habituales al comienzo de todos los veranos son hidratarse, evitar salir en horas de máximas temperaturas y no hacer esfuerzo físico. La primera sí, pero la última recomendación no es tan estricta. Se puede hacer ejercicio físico al aire libre en cualquier época del año, solo hay que adaptarlo a las condiciones climatológicas de cada una. Y es que, por muy altas que sean las temperaturas, el deporte no tiene por qué desaparecer de tu vida.

En AgioGlobal sabemos que el deporte es muy beneficioso para la salud física, mental y laboral, por eso te damos unas pautas para que no renuncies a esta actividad al aire libre en verano.

Modifica el horario y el recorrido

El verano y sus altas temperaturas, aunque no tienen por qué privarte de hacer lo que te gusta, sí que te obligan a cambiar su horario y el recorrido. La exposición al calor y al sol en las horas de máximas temperaturas puede ser perjudicial para tu cuerpo y tu vida, por eso debes trasladar tus horas de ejercicio a las primeras y últimas del día. Es decir, en los momentos que los termómetros marquen menos de 30 grados, si es posible.

Pero no es la única recomendación, debes bajar la intensidad de tu entrenamiento y hacer descansos -si es necesario- a lo largo del mismo. También debes cambiar tus recorridos por aquellos en los que abunden las zonas de sombra. No te expongas al sol y si lo haces, échate antes protección solar y ponte una gorra que evite la irradiación directa de los rayos sobre nuestra cabeza.

 Hidrátate bien

Es una de las recomendaciones en las que más insisten médicos y expertos durante la temporada estival. Y es que la deshidratación es uno de los mayores peligros del verano, principalmente si practicas algún deporte al aire libre. Realizar ejercicios intensos en un ambiente caluroso, superior a los 25 grados, provoca la pérdida de hasta 1,5 litros por hora a través del sudor. La deshidratación no es una broma. Las pérdidas de líquidos superiores al 2% del peso corporal conlleva fatiga y una disminución notable del rendimiento físico; con la superior al 3% se puede sufrir un golpe de calor; y con pérdidas superiores al 6% se puede entrar en un estado de coma.

Debido a ello, es fundamental beber líquido antes, durante y después del ejercicio. No hay que esperar a tener sed para beber porque la sed es la forma que tiene tu cuerpo de decirte que necesita hidratación y es posible que cuando vayas a ingerir líquidos sea demasiado tarde. Una última recomendación respecto a ello, evita las bebidas excesivamente frías o calientes para que no le sientan mal a tu estómago y bebe en pequeños sorbos pero muy regulares.

Sin embargo, no basta solo con beber agua para reponer los líquidos perdidos durante la actividad. También debes recuperar las sales minerales que se pierden con el sudor. Ingiere bebidas isotónicas. Si tras un esfuerzo intenso en un ambiente caluroso solo bebes agua puedes llegar a diluir tanto tu sangre que se puede dar una situación de hiponatremia, es decir, baja concentración de sodio, y eso acarrea daños en el sistema nervioso.

Pero no debes abusar de todo tipo de bebidas. Aquellas que contienen cafeína o el alcohol actúan como diuréticos y favorecen la deshidratación, así que es mejor no tomarlas de forma muy asidua.

Atiende a las señales que te manda tu cuerpo

Cuando notes reacciones no habituales en tu cuerpo, para. Es la forma que tiene de decirte que necesita algo, que le falta algo. Cuando aparezcan calambres musculares, debilidad o náuseas, dirígete a un lugar sombreado y más fresco.

Sin embargo, te puedes adelantar a las reacciones de tu cuerpo midiendo su reacción a la actividad que estás realizando antes de que presente los síntomas habituales. Una forma de hacerlo es utilizando un pulsómetro. Las altas temperaturas pueden producir alteraciones en la frecuencia cardíaca del corredor. De esta forma, con el aparato tendrás controlado dicho parámetro.

Cuida tu descanso

Tan importante como hacer ejercicio con precaución es recuperarse una vez finalizado. Para ello es vital descansar. Asimismo, aleja lo máximo posible los momentos de entrenamiento de la hora de irse a la cama. Cuanto más cerca está una actividad de la otra, tendrás más problemas para conciliar el sueño por el calor.

Lo mismo ocurre con la comida. Tras el entrenamiento consume alimentos ricos en agua, sales minerales, azúcares naturales, vitaminas y antioxidantes porque estos re ayudarán en el proceso de recuperación. Las frutas y verduras son la mejor opción y se pueden ingerir de múltiples formas.

No hay excusa para no hacer deporte en verano. Nada te impide hacerlo, siempre y cuando lo hagas con precaución y sin exponerte a los peligros del calor.

FUENTE: Mi Empresa es Saludable

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