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Archive for October, 2018

Qué hacer cuando aprieta el agobio

banner_consejo_octubreLa familia, el trabajo. El día a día de muchas personas resulta agotador, llegando en muchas ocasiones a sentirse agobiados. Pero no sólo el ir de un lado para otro agobia a uno. Esta sensación puede aparecer en cualquier momento: cuando se lucha por un ascenso, cuando uno o una se plantea dejar el trabajo y le da vueltas a la cabeza sobre si ese cambio será bueno o malo, etc.

Aunque muchos crean que el agobio es una simple y natural preocupación, no siempre es así. El problema real empieza cuando ese agobio altera las rutinas diarias de sueño, cuando la persona en sí descuida su alimentación y el cansancio se adueña de su vida. Un problema que pasa factura en el trabajo -porque resta productividad y eficacia- y en la salud.

Cuando ese ajetreo y ese estado de nervios se extienden durante un periodo de tiempo medianamente largo el cuerpo dice “basta” y empieza a lanzar una serie de señales de alerta que indican la necesidad de tomarse un descanso.

AgioGlobal es consciente de que esto es un problema que afecta a una importante cantidad de personas, por eso quiere compartir una serie de técnicas que ayudan a aliviar el agobio y el estrés.

Relajarse

Es lo más importante y más necesario para echar el agobio del cuerpo y de la vida. Se pueden utilizar técnicas de relajación, escuchar música relajante o emplear el tiempo en algo en lo que cada uno disfrute. Las opciones son infinitas. En esos momentos, lo primordial es tomarse un tiempo y escaparse a la zona de relajación de cada uno (aunque sean 20 minutos cada día). Los resultados se pueden ver desde el minuto uno porque después de ese tiempo de relax, uno piensa mejor.

Hacer ejercicio

Salir a caminar o correr distrae y ayuda a combatir el estrés porque hacer deporte libera endorfinas (las proteínas responsables de la felicidad, el optimismo y la relajación).  Basta con dedicar 20-30 minutos al día para que una se sienta mejor y su cerebro le haga pensar mejor.

Cuidarse

El riesgo de padecer ansiedad y agobio es directamente proporcional al nivel en que una persona se cuida. Es decir, respetar los momentos de descanso y cuidar la alimentación favorece una buena salud física y mental.

Y no solo eso, cuidarse implica mimarse. Por este motivo, es recomendable que las personas que parezcan problemas de ansiedad o agobio se mimen un poco más que las que no los padecen.

No ser cruel con uno mismo

En muchas ocasiones, las personas se dicen a sí mismas cosas crueles, malas palabras que nadie permitiría que se las dijesen otras personas. Los más comunes son que no se sirve para cierta cosa, que es un o una torpe, que no pueden conseguir cierta cosa, etc. Esos pensamientos negativos deben quedar atrás si se quiere tener una buena salud mental. Hablarse con cariño a una misma en los momentos de más agobio hace ver las cosas de otro modo.

Aceptar la incertidumbre y los cambios

Los cambios forman parte de la vida de las personas y, por lo tanto, la incertidumbre que les acompaña, también. De esta forma, no hay por qué preocuparse por las cosas que no puede controlar uno mismo.

Bailar como si no hubiese un mañana

Dicen que la música amansa a las fieras, pero también es una buena terapia para echar los problemas y agobios fuera. Por eso, el último consejo para huir de este problema es bailar como un loco o una loca, como si no hubiese un mañana.

Hay ocasiones en las que la ansiedad y el agobio se apoderan del cuerpo de una sin poder remediarlo. Sin embargo, así como entra, se puede echar. Solo hace falta llevar a cabo unos pequeños trucos y la vida será mucho más dulce y fácil. Además, los beneficios son perceptibles desde el primer momento.

FUENTE: 40yque.com

El hábito que te ayuda a mejorar tu futuro en 30 segundos

banner_motivacion_octubreMuchas de las decisiones que se toman mal tienen su origen en la falta de aprendizaje o en la forma en la que se han adquirido esos nuevos conocimientos. Hacerlo leyendo libros, asistiendo a clases o tomando notas no es la mejor forma porque al cabo del tiempo termina por olvidarse la información recibida.

El motivo de este olvido no es porque los conocimientos no se hayan retenido bien, sino por la forma en que se ha hecho. En AgioGlobal nos preocupa esa incapacidad para retener información, por eso queremos compartir un hábito, un truco, que ayuda a mejorar tu futuro en 30 segundos.

Las personas tienen dos tipos de memoria: la de trabajo y la de largo plazo. La primera de ellas se activa directamente cuando se hace algo y es capaz de contener cuatro fragmentos de información al mismo tiempo. El problema es que solo una parte de la información que entra en esa memoria se lleva a la de largo plazo, la que almacena recuerdos e informaciones durante años.

Explicado esto, el truco está en vivir experiencias de aprendizaje, recordarlas y trabajarlas para que se conviertan en buenos criterios. Anotar en una libreta o en el móvil las conclusiones a las que se ha llegado después de cada reunión, clase o cualquier experiencia interesante. Pero lo más importante, esto debe hacerse en caliente, antes de llegar a casa. Y es que lo que ayuda a que una información permanezca en el tiempo es trabajarla de manera consciente, seleccionando lo esencial y repasando las conclusiones de vez en cuando. Una tarea que no dura más de 30 segundos pero a la que se debe prestar mucha atención porque las conclusiones extraídas de ello actúan como ingredientes para elaborar buenas decisiones en el futuro.

Pero tampoco se debe caer en el error de tomar notas sin más. Se trata de pensar qué es lo nuclear de las experiencias vividas, apuntarlas y repasarlas de vez en cuando. Si esto se practica con regularidad, la mente tendrá a mano las piezas de aprendizaje de experiencias pasadas y se basará en ellas para tomar mejores decisiones.

Este no es método que practique una persona en sí, sino que lo realizan algunos de los perfiles más exitosos del mundo empresarial. Uno de ellos es Anxo Pérez, creador del método de idiomas 8Belts. Precisamente las anotaciones es lo que le ha permitido convertirse en un gran empresario que habla 9 idiomas y toca 9 instrumentos. Cuando éste hace una inmersión en un nuevo idioma lleva consigo en todo momento una libreta en la que anota única y exclusivamente las palabras que cree que son esenciales. No se separa de esa libreta en todo su proceso de aprendizaje y la repasa diariamente. Y es que esto le obliga a descartar y focalizarse en las piezas de información clave.

También lo llevan a cabo otros empresarios y para diferentes asuntos. Algunos de ellos terminan cada reunión con una pregunta. ¿Qué hemos aprendido hoy en este encuentro? En ese momento, los asistentes reflexionan sobre lo conversado y él, además de escucharlos, anota esas reflexiones en una pequeña libreta.

La simple tarea de anotar las conclusiones en una libreta facilita la toma de decisiones a largo plazo y solo se tarda 30 segundos en hacerlo. Lo mejor de todo es empezar a hacerlo desde que se es pequeño. Preguntarles a los niños todas las noches qué han aprendido en el día les ayuda a entrenar la mente, relativizar los errores y comprender que todo puede ser una oportunidad para aprender y superarse. Y eso, en el futuro, les ayudará a tomar mejores decisiones.

FUENTE: Pilar Jericó

Señales de tu cuerpo que no deberías ignorar

banner_salud_octubreEl cuerpo humano es un mecanismo complejo que soporta toda una vida y se enfrenta a infinidad de problemas. Y es que responde tanto a estímulos externos como internos. Por lo tanto, deberían tenerse más en cuenta las señales que envía porque los dolores que se pueden sufrir en determinados momentos tienen un significado más importante del que se cree.

AgioGlobal sabe que muchas personas se agobian pensando en por qué le duele tanto la cabeza, el brazo o un pie durante un periodo de tiempo más o menos largo. De este modo, alerta de una serie de señales que envía el cuerpo humano y que no se deberían ignorar.

La cabeza. Los dolores de cabeza se deben a la constante superación de obstáculos a los que se enfrentan las personas. Y es que estos (sean del tipo que sean) aparecen por sobrecarga, bien sea por preocupación o por motivos insignificantes. También por las prisas del día a día. De esta forma, cuando duele la cabeza uno debe descansar, desconectar y pensar que las cosas van a salir bien. ¡Que nunca se pierda la positividad!

El cuello. El dolor en esta parte del cuerpo se relaciona con los rencores o sentimientos hacia otras personas y con la inconformidad con las imperfecciones de uno mismo. El cuello duele cuando no se es capaz de perdonar a alguien o a uno mismo. Por eso, es importante reconsiderar la actitud hacia los demás y hacia uno mismo. También aprender a perdonar.

Los hombros. El dolor de hombros se debe, por su parte, a la presión y la necesidad de tomar decisiones importantes cada día. Este padecimiento indica que las personas que lo sufren están saturados de carga emocional y bajo mucha presión. De ahí el famoso dicho de que la carga cae sobre los hombros de alguien. ¿La solución? Además de intentar que esas decisiones afecten a uno lo menos posible, intentar compartir los problemas con la gente cercana, la gente que rodea a uno. Eso ayuda a desahogarse y no cargar solo con el peso.

La parte superior de la espalda. El dolor en esta zona del cuerpo tiene que ver con la baja autoestima y el temor a amar. Y es que los dolores en la parte superior de la espalda indican falta de apoyo emocional, ausencia de amigos cercanos a tu lado. Es decir, cuando se siente que nadie nos quiere o nos valora. Para aliviarlo se debe salir, conocer gente nueva e interactuar con ella. También se debe abrirse a los demás, ser más amistoso.

La espalda baja. Los dolores en la parte baja de la espalda están relacionados con el dinero, el miedo a perder y con el sueño de tener una vida adinerada. Sin embargo, el dinero no lo es todo en esta vida. Para empezar, no da la felicidad. Por lo tanto, la mejor solución pasa por dejar de preocuparse por ello porque las mejores cosas de la vida son gratuitas.

Los codos. El dolor en los codos indica falta de flexibilidad y rechazo a buscar compromisos, resistencia frente a algunos cambios en la vida siendo obstinado o porque, subconscientemente, se tema aceptar algo nuevo. Y es que los codos duelen por la testarudez inútil. Ante este padecimiento, la solución consiste en tener una actitud más sencilla frente a la vida porque esta no es tan difícil y dura como en ocasiones se piensa.

Las manos. El dolor de manos está muy relacionado con el dolor de la parte superior de la espalda porque esta parte del cuerpo duele debido a la falta de interacción con los amigos. Suelen doler a aquellas personas que necesitan una amistad desde hace tiempo, a aquellas personas que no se relajan hablando con otros. El dolor de manos es una señal de que hay que salir de un mundo limitado. De esta forma, la solución pasa por abrirse a los demás, hacer nuevos amigos, emprender conversaciones con gente nueva de forma más fácil porque uno nunca sabe dónde puede encontrar una verdadera amistad.

La cadera. El dolor de cadera tiene un por qué algo curioso. Esta parte del cuerpo duele por miedo a los cambios. Se trata de un dolor muy habitual en personas que se aferran a tener una vida predecible con todas las comodidades. De esta forma, la solución es relajarse ante esos posibles cambios. Una opción es tomarse dichos cambios como aventuras emocionantes que, al fin y al cabo, son parte de la vida.

Las rodillas. Si el caso anterior resultaba curioso, este más todavía. Las rodillas duelen a las personas que tienen un ego enorme. Es decir, esta parte del cuerpo duele cuando las personas piensan mucho en sí mismos y poco en los demás. La solución, por lo tanto, es sencilla: ser más atentos con los demás, ayudarles más a menudo, principalmente a la gente de alrededor.

Las pantorrillas. Este dolor tiene una razón de ser muy parecida a la del caso anterior. Las pantorrillas duelen por sentir celos. El dolor en esta área es señal de una sobrecarga emocional. Por esa razón, es importante aprender a confiar en las personas que se tiene cerca.

Los tobillos. Y si las pantorrillas duelen por sentir celos, los tobillos por los deseos reprimidos.  Este dolor significa que muchas veces nos olvidamos de nosotros y no nos permitimos sentir placer. Es posible que este olvido esté relacionado con el trabajo porque este ocupa todo el tiempo de una persona,   obligándole a aplazar deseos para otro momento. La solución es obvia, olvidarse del trabajo y pensar en lo que le gusta a cada uno para luego hacerlo.

Los pies. Para terminar, el dolor en esta parte del cuerpo indica desesperación y apatía, como si el cuerpo se negara a seguir adelante. Como si se paralizase. Los pies duelen cuando se piensa que todo está mal y que la vida de uno es un fracaso. Para remediarlo, hay que aprender a prestar atención a las pequeñas alegrías de la vida, darle sentido.

El cuerpo duele por algo y el mejor remedio contra esos dolores pasa por amarse y perdonarse, ser más atentos con los demás y no guardar rencores. Solo así se vivirá feliz y, nunca mejor dicho, sin dolor.

FUENTE: Genial.guru

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