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ANTE UNA MALA DECISIÓN, ACTÚA CON RAPIDEZ

banner_Consejo_FebrerEs doloroso admitir cuando tomamos una mala decisión. Tal vez contrató a la persona equivocada, o tomó un trabajo que no encajaba, o lanzó un producto que nadie parece querer. La naturaleza del ser  humano es ser optimista, asumiendo que el éxito está a la vuelta de la esquina.

A menudo, a medida que aumentan las pruebas puedes comenzar a dudar de tu idea. Pero puede ser abrumador reconocer el error ante tus compañeros y tu red profesional.  Desde AgioGlobal te recomendamos qué es lo que hay que hacer cuando empiezas a notar que has tomado una mala decisión.

Cómo actuar frente al error:

- Reconocimiento

En general, somos muy susceptibles a la falacia del costo irrecuperable, lo que nos presiona a terminar con algo en lo que ya hemos invertido tiempo, dinero o esfuerzo. Por eso mucha gente se mantiene en relaciones infelices. Es mejor aceptar la pérdida ahora, en vez de arrastrarla y perder más recursos.

- Identificar el remedio

Puede que se haya contratado la persona equivocada para el trabajo, pero si la persona contratada tiene la actitud correcta y está abierta a capacitarse para poner a punto sus habilidades, puede acabar siendo una elección acertada. También si un empleado que accede a un puesto nuevo no responde a sus expectativas, al cabo de un tiempo, deberá plantearse no gastar más tiempo y optar por otra alternativa fuera de la organización. De todos modos, es esencial tener una visión clara de cómo remediar esa mala decisión.

- Aprender de la experiencia

¿Se podría haber previsto el problema de manera realista?. Tal vez no evaluaste con cuidado al nuevo candidato para el puesto de trabajo, y confiaste en tu instinto en vez de informarte y verificar su curriculum. O, puede que, hayas pasado por alto las crecientes señales de problemas económicos y hayas continuado con un nuevo lanzamiento, pese a que tu competencia actuaba de forma contraria. Toma el tiempo que haga falta para comprender que falló. Comprender los sesgos de escoger decisiones y plantear un plan para superarlos nos va a ayudar a ser más riguroso durante la toma de decisiones.

- Compartir el conocimiento

Quizás es lo más complicado porque nos obliga a luchar contra nuestro orgullo, ya que la reacción natural ante esto es barrer las malas decisiones debajo de la alfombra y aparentar que nunca sucedieron. Pero hay ventajas en asumir la responsabilidad. Admitir un fallo y compartirlo hace que logremos el respeto de la gente.

Fuente: PYMESYAUTONOMOS

 

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