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Cómo superar el síndrome postvacacional

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Los días de descanso son ya parte del pasado. Es momento de enfrentarse a la rutina del trabajo diario y a ese moderno ‘síndrome post-vacacional’ en el que las personas se encuentran de bajón, irritabilidad, tristeza, apatía, nerviosismo, tensiones musculares y cambios de humor.

Para combatir estos síntomas, desde AgioGlobal queremos compartir este práctico decálogo de consejos para el trabajador que vuelve a la oficina:

1. Segmenta las vacaciones

Es más productivo segmentar las vacaciones y disponer de varios descansos a lo largo del año. Una buena idea es escoger dos semanas seguidas de vacaciones, por ejemplo en verano, para que sea un período suficientemente largo que nos permita desconectar, y distribuir el resto de los días libres en otras épocas. Esto hace que el año no nos resulte tan largo y que siempre tengamos relativamente cerca un período vacacional.

2. Organiza una escapada de fin de semana

Un buen fin de semana de diversión en un bonito lugar puede ser una verdadera recarga de energía y una ruptura con lo cotidiano. es cierto que la duración es corta pero se puede aprovechar al máximo si se planea bien, además de ser una opción económica al tratarse de dos noches.

3. Empieza en el trabajo con calma y piensa en positivo

Lo mejor es no agobiarse, acudir al trabajo con una actitud relajada, sin adelantarnos a los acontecimientos y abordar tarea por tarea. Una buena idea es que el primer día de trabajo no sea un lunes. Si nuestras vacaciones por ejemplo acaban un martes y comenzamos a trabajar un miércoles, la vuelta será suave y fácil de llevar, y servirá para irnos acostumbrando.

4. Huye de la rutina

Puedes empezar por pequeños detalles que te aporten un poco de aventura. Cambia tu restaurante de siempre por otro de comida exótica, sal a pasear o a tomar algo por una zona que no suelas ir, elige diferentes actividades culturales y de ocio de tu ciudad, cocina recetas nuevas, organiza una fiesta sin motivo para tus amigos, apúntate a un curso cata de vinos o a clases de chino…

5. Concédete pequeños placeres

Trabajas duro, así que… ¿por qué no permitirte pequeños placeres? Prepárate un baño de burbujas, compra tu postre favorito, sal a cenar fuera, ve a una sesión de masaje, compra entradas para el cine o el teatro… todo es válido para hacerte sentir un poco mejor y mimarte.

6. Conserva una pequeña parte de tu modo de vida en vacaciones

Seguro que echas de menos las actividades que realizabas en las vacaciones. Si, por ejemplo, la comida del hotel o de la ciudad era fabulosa, trata de encontrarla o cocinarla tú mismo. Intenta aprender de las experiencias que descubriste en vacaciones y conservar la parte que puedas.

7. Aporta tu grano de arena para un ambiente de trabajo mejor

El ambiente de trabajo influye mucho en cómo nos tomamos la vuelta al mundo laboral. Puedes personalizar tu puesto de trabajo, añadir fotos de tus seres queridos de salvapantallas, poner música, quedar algún día a tomar algo al salir de trabajar… cualquier detalle que se te ocurra ayuda a que te sientas un poco más feliz.

8. El poder de las pequeñas metas en el calendario

Un sencillo truco es elaborar un calendario con fechas de cumpleaños, viajes cortos, fiestas y puentes, actividades que hayas programado y te encanten, visitas de amigos y familiares, cenas especiales… La clave es irse apoyando en las pequeñas metas, no esperar durante meses a las grandes que, a veces, incluso te decepcionan.

9. Deporte para la mente

Está demostrado que el deporte no sólo es excelente para el cuerpo, sino también para la mente. Apúntate a un gimnasio o a alguna actividad que te apetezca, las opciones son interminables: natación, yoga, clases de baile, pilates,… o simplemente sal a correr o a pasear por el parque con frecuencia. Además de estar en forma, te sentirás con más ánimo y energía.

10. No pongas todo el peso de tus logros en el trabajo

Es bueno ampliar nuestras miras y darnos cuenta de que el mundo no empieza y termina en el trabajo. Puedes colaborar con una ONG, intentar escribir un libro o pequeñas historias, tocar un instrumento de música, desarrollar ese hobbie que te encantaba… descubrirás como otras facetas de tu vida ganan importancia y aprenderás a realizarte por otro tipo de caminos al tiempo que enriqueces tu vida.

Fuente: elconfidencial.com

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