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CUANDO CONCILIACIÓN FAMILIAR Y CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE UNEN SUS FUERZAS


Las empresas de nuestro país están cada vez más concienciadas de la necesidad de aplicar medidas que faciliten la conciliación familiar, pues reconocen en mayor medida que el equilibrio entre vida laboral y familiar de sus empleados redunda en el bienestar de los mismos e, indirectamente, en su integración en la compañía y, por tanto, en su rendimiento. Por otro lado, sienten también una creciente responsabilidad en el cuidado del medio ambiente. El teletrabajo da respuesta a ambas inquietudes, pues permite flexibilizar los horarios para hacerlos compatibles con las responsabilidades familiares, a la vez que reduce la emisión de gases, al hacer disminuir el número de desplazamientos.

La conciliación familiar es un tema recurrente en el ámbito de los recursos humanos, pues las empresas reconocen cada vez en mayor medida los trastornos que su inexistencia o poco desarrollo provoca a los empleados y el malestar que, por consiguiente, genera en ellos. Una empresa que se preocupa por cuidar a su capital humano no puede desatender la necesidad que éste tiene de dedicar tiempo a su familia y de hacerse cargo de las demandas de ésta. Por ello, intenta encontrar fórmulas que permitan compatibilizar al máximo el cumplimiento de sus funciones dentro de la empresa con el desarrollo de su vida personal.

El teletrabajo se presenta como una buena forma de responder a esta inquietud, permitiendo que el trabajador, al menos, pueda cubrir parte de su jornada laboral desde casa, dándole opción de atender sus necesidades familiares. Roberto Martínez, director de la Fundación Másfamilia, señala que va en aumento el número de empresas que permite el teletrabajo unos días a la semana o, incluso, algunas horas al día. Reconoce que nuestro país aún no está preparado para el teletrabajo a tiempo completo, ni por parte de la empresa ni por parte del empleado -para el que las relaciones interpersonales son un componente básico del ámbito profesional- pero sí que ya contamos con numerosas experiencias de tele empleo durante unas horas al día o unos días a la semana.

Adicionalmente, otro tema que preocupa cada vez en mayor medida a nuestros empresarios es el cambio climático y las aportaciones que su empresa puede hacer en la lucha contra él. De nuevo aparece el teletrabajo, unido a otras medidas relacionadas con la flexibilidad espacial –como las tele reuniones o las videoconferencias-, como aportador de beneficios, al hacer disminuir los desplazamientos y, por tanto, la emisión de gases de efecto invernadero. Martínez propone el siguiente ejemplo: si un tercio de empleados del entorno metropolitano de Madrid o Barcelona teletrabajase dos días a la semana, se dejarían de emitir en desplazamientos 1.000 toneladas de NOx (óxidos de nitrógeno) a la atmósfera.

Contamos con tecnología muy avanzada que pone al alcance de casi cualquier empresa estas opciones. Los grandes lo saben y son muchos los que ya aplican dicha tecnología, conscientes de los importantes beneficios que aporta, tanto en cuanto a bienestar de sus empleados como en el cuidado de nuestro entorno, sin olvidar el ahorro de costes que supone en muchos casos (kilometraje, dietas, gastos de desplazamiento, gasolina…). Sin embargo, las pymes todavía no se han lanzado a la conquista de este territorio, necesitan aún un impulso para descubrir su aportación.

Como Martínez afirma, son las empresas de corte tecnológico las que se encuentran a la cabeza de este tipo de políticas, como Microsoft o American Express, por tratarse de “empresas muy avanzadas por su propia cultura, pero también empresas españolas como MRW o Mutua Madrileña son fantásticas en conciliación”.

Fuente: Portal del Medioambiente

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