rainbow

EL TRABAJADOR PERFECTO: UN EMPLEADO ENGAGED

En épocas complicadas para la economía y el mercado laboral, existe una tendencia difícil de conseguir por parte de las empresas y sus trabajadores, se trata del employee engagement.

Las características que identifican a un empleado engaged hablan del esfuerzo voluntario de la plantilla en beneficio de la empresa. Los empleados están totalmente implicados en sus tareas y se entusiasman con ellas, además, este vínculo que les une con la empresa, favorece en su actitud a la hora de aceptar responsabilidades y se ve recompensando en los niveles de productividad.

Uno de los países europeos que más practica esta disposición en el trabajo, es Reino Unido, e incluso especialistas en Recursos Humanos afirman que sin ella, la economía británica se vería muy resentida sin este tipo de empleados. Pero, ¿cómo se puede conseguir que una plantilla sienta como suya la empresa para la que trabaja?

Uno de los pilares fundamentales en los que se basa este sistema de trabajo se centra en el trabajador y su bienestar. Para ello es necesario mantener el equilibrio entre los beneficios económicos del trabajador (salario, pagas y comisiones extra), la satisfacción del trabajo realizado (autonomía, reconocimiento del esfuerzo y del éxito…) y el efecto directo del puesto que desempeña en su proyección laboral (mejora de la carrera y de la experiencia, entrenamiento, desarrollo de oportunidades…). Si la empresa y el trabajo a realizar cubren estos tres aspectos, el resto de características son más fáciles de conseguir.

Para potenciar y asegurar los beneficios de las características anteriores, es necesario tener una actitud positiva frente a las funciones que se desempeñan. Asignar dentro de grupos de trabajo, empleados que se sientan felices en sus puestos, suele tener un efecto contagio y sirve como barrera ante la pasividad y las quejas, incrementado la productividad y satisfacción.

La comunicación es otra pieza clave, junto con una estrategia clara que indique qué es lo que se quiere conseguir y cuáles son las etapas hasta llegar a la meta. De esta forma, todos sabrán qué se está haciendo y entenderán qué sentido tiene su esfuerzo y responsabilidades. Además se conseguirá transmitir un sentido de trabajo equipo.

Por último, y fundamental, probar si es posible conseguir esta postura dentro de la empresa y perfeccionar el sistema. Igual que las personas, cada entidad es diferente debido a los empleados que trabajan en ella, al mercado en que desarrollan su actividad, los sistemas predominantes para conseguir los objetivos… por lo tanto, también es necesario revisar de manera periódica qué se está haciendo y si tiene el efecto deseado. En caso de no ser así, realizar estudios que muestren qué es lo que realmente motiva a los trabajadores, y ponerlo en práctica. Sin duda, si se tiene esta actitud dentro de la empresa, se convertirá en una característica destacable con respecto a la competencia y aquellas otras entidades en donde los empleados sienten que sus puestos son una parte externa a su vida.

Fuente: Humanresources.about.com

Newsletter de:

Leave a Reply