rainbow

La flexibilidad introducida por la Reforma Laboral en materia de despido objetivo no cala en los tribunales.

En teoría, una de las grandes novedades de la Ley 35/2010 (Reforma Laboral) era la de facilitar el despido objetivo.

Sobre el papel se considera como suficiente justificar la “razonabilidad” de la decisión de extinguir los contratos para contribuir a prevenir una evolución negativa de la empresa o a mejorar su situación. Además, en teoría, no es necesario tener pérdidas, sino que es suficiente con que la empresa prevea tenerlas.

Pero esto es la teoría, ya que no todos los Juzgados de lo Social y los Tribunales Superiores de Justicia están aplicando esta interpretación más flexible y,en la práctica, en algunas comunidades autónomas, los jueces siguen decidiendo con cuentagotas la declaración de procedencia de los despidos objetivos, según se reveló en el Seminario “Despidos y Expedientes de Regulación de Empleo (EREs), organizado por Asesoriza Seminarios en colaboración con el despacho Gómez-Acebo & Pombo y con la consultora Mercer.Por eso, debido a la inseguridad que tiene la empresa que se enfrenta a una demanda por despido objetivo por parte de un trabajador, y teniendo en cuenta lo largo y farragoso que puede llegar a ser el proceso (tiempo, abogados, acto de conciliación, Juzgado de lo Social, Tribunal Superior de Justicia…), lo primero que debe hacer la empresa es plantearse, en función de las pruebas, argumentos, impacto en la cuenta de resultados… qué tipo de despido le interesa más: despido objetivo, ERE (si está obligada a recurrir a él), despido disciplinario express (despedir reconociendo directamente la improcedencia del despido…).

Fuente: Asesoriza

Newsletter de: ,

Comments are closed.