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Señales de tu cuerpo que no deberías ignorar

banner_salud_octubreEl cuerpo humano es un mecanismo complejo que soporta toda una vida y se enfrenta a infinidad de problemas. Y es que responde tanto a estímulos externos como internos. Por lo tanto, deberían tenerse más en cuenta las señales que envía porque los dolores que se pueden sufrir en determinados momentos tienen un significado más importante del que se cree.

AgioGlobal sabe que muchas personas se agobian pensando en por qué le duele tanto la cabeza, el brazo o un pie durante un periodo de tiempo más o menos largo. De este modo, alerta de una serie de señales que envía el cuerpo humano y que no se deberían ignorar.

La cabeza. Los dolores de cabeza se deben a la constante superación de obstáculos a los que se enfrentan las personas. Y es que estos (sean del tipo que sean) aparecen por sobrecarga, bien sea por preocupación o por motivos insignificantes. También por las prisas del día a día. De esta forma, cuando duele la cabeza uno debe descansar, desconectar y pensar que las cosas van a salir bien. ¡Que nunca se pierda la positividad!

El cuello. El dolor en esta parte del cuerpo se relaciona con los rencores o sentimientos hacia otras personas y con la inconformidad con las imperfecciones de uno mismo. El cuello duele cuando no se es capaz de perdonar a alguien o a uno mismo. Por eso, es importante reconsiderar la actitud hacia los demás y hacia uno mismo. También aprender a perdonar.

Los hombros. El dolor de hombros se debe, por su parte, a la presión y la necesidad de tomar decisiones importantes cada día. Este padecimiento indica que las personas que lo sufren están saturados de carga emocional y bajo mucha presión. De ahí el famoso dicho de que la carga cae sobre los hombros de alguien. ¿La solución? Además de intentar que esas decisiones afecten a uno lo menos posible, intentar compartir los problemas con la gente cercana, la gente que rodea a uno. Eso ayuda a desahogarse y no cargar solo con el peso.

La parte superior de la espalda. El dolor en esta zona del cuerpo tiene que ver con la baja autoestima y el temor a amar. Y es que los dolores en la parte superior de la espalda indican falta de apoyo emocional, ausencia de amigos cercanos a tu lado. Es decir, cuando se siente que nadie nos quiere o nos valora. Para aliviarlo se debe salir, conocer gente nueva e interactuar con ella. También se debe abrirse a los demás, ser más amistoso.

La espalda baja. Los dolores en la parte baja de la espalda están relacionados con el dinero, el miedo a perder y con el sueño de tener una vida adinerada. Sin embargo, el dinero no lo es todo en esta vida. Para empezar, no da la felicidad. Por lo tanto, la mejor solución pasa por dejar de preocuparse por ello porque las mejores cosas de la vida son gratuitas.

Los codos. El dolor en los codos indica falta de flexibilidad y rechazo a buscar compromisos, resistencia frente a algunos cambios en la vida siendo obstinado o porque, subconscientemente, se tema aceptar algo nuevo. Y es que los codos duelen por la testarudez inútil. Ante este padecimiento, la solución consiste en tener una actitud más sencilla frente a la vida porque esta no es tan difícil y dura como en ocasiones se piensa.

Las manos. El dolor de manos está muy relacionado con el dolor de la parte superior de la espalda porque esta parte del cuerpo duele debido a la falta de interacción con los amigos. Suelen doler a aquellas personas que necesitan una amistad desde hace tiempo, a aquellas personas que no se relajan hablando con otros. El dolor de manos es una señal de que hay que salir de un mundo limitado. De esta forma, la solución pasa por abrirse a los demás, hacer nuevos amigos, emprender conversaciones con gente nueva de forma más fácil porque uno nunca sabe dónde puede encontrar una verdadera amistad.

La cadera. El dolor de cadera tiene un por qué algo curioso. Esta parte del cuerpo duele por miedo a los cambios. Se trata de un dolor muy habitual en personas que se aferran a tener una vida predecible con todas las comodidades. De esta forma, la solución es relajarse ante esos posibles cambios. Una opción es tomarse dichos cambios como aventuras emocionantes que, al fin y al cabo, son parte de la vida.

Las rodillas. Si el caso anterior resultaba curioso, este más todavía. Las rodillas duelen a las personas que tienen un ego enorme. Es decir, esta parte del cuerpo duele cuando las personas piensan mucho en sí mismos y poco en los demás. La solución, por lo tanto, es sencilla: ser más atentos con los demás, ayudarles más a menudo, principalmente a la gente de alrededor.

Las pantorrillas. Este dolor tiene una razón de ser muy parecida a la del caso anterior. Las pantorrillas duelen por sentir celos. El dolor en esta área es señal de una sobrecarga emocional. Por esa razón, es importante aprender a confiar en las personas que se tiene cerca.

Los tobillos. Y si las pantorrillas duelen por sentir celos, los tobillos por los deseos reprimidos.  Este dolor significa que muchas veces nos olvidamos de nosotros y no nos permitimos sentir placer. Es posible que este olvido esté relacionado con el trabajo porque este ocupa todo el tiempo de una persona,   obligándole a aplazar deseos para otro momento. La solución es obvia, olvidarse del trabajo y pensar en lo que le gusta a cada uno para luego hacerlo.

Los pies. Para terminar, el dolor en esta parte del cuerpo indica desesperación y apatía, como si el cuerpo se negara a seguir adelante. Como si se paralizase. Los pies duelen cuando se piensa que todo está mal y que la vida de uno es un fracaso. Para remediarlo, hay que aprender a prestar atención a las pequeñas alegrías de la vida, darle sentido.

El cuerpo duele por algo y el mejor remedio contra esos dolores pasa por amarse y perdonarse, ser más atentos con los demás y no guardar rencores. Solo así se vivirá feliz y, nunca mejor dicho, sin dolor.

FUENTE: Genial.guru

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