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Posts Tagged ‘Julio 2011’

AGIOGLOBAL, ESPECIALISTAS EN EXTERNALIZACIÓN DEL SERVICIO DE RECEPCIÓN

AgioGlobal pone a disposición de las empresas sus más de catorce años de experiencia asesorando en el Área de Recepción, asumiendo dicha función como propia y dando lugar a servicios de gran calidad que aportan un valor fundamental a las empresas: que sus clientes y proveedores sean “acogidos” como merecen.

En pocas áreas de la compañía se produce tanto distanciamiento entre la “visibilidad” (la valoración) de una tarea y su importancia real como ocurre en el área de recepción. Se trata de una función de vital importancia, pues supone el primer contacto del cliente con nuestros servicios, su bienvenida a ellos, por lo que la impresión que obtenga de él tendrá mucho peso en la valoración posterior que realice de nosotros y, sin embargo, es muy habitual que no se le dediquen los recursos adecuados o que el equipo que la lleva a cabo no sea apreciado como merece.

AgioGlobal, desde su unidad de Outsourcing, lleva más de catorce años ayudando a las empresas que, conscientes de ello, no pueden asumir esa responsabilidad directamente, o que prefieren dejarla en manos de especialistas.

Con el objetivo de acercar esta posibilidad a otras empresas que puedan necesitarla, AgioGlobal pone a disposición de los interesados una Auditoría Gratuita de su Recepción, para detectar puntos fuertes y débiles de la misma y proponer planes de acción concretos que ayuden a la optimización de sus recursos.

Así mismo, ofrece su Servicio de Externalización de Recepciones, especializado en tratar con máximo cuidado todas y cada una de las llamadas recibidas, manejando las incidencias que puedan surgir, homogeneizando procedimientos en caso de recepciones múltiples, y adaptándose siempre a las necesidades y condiciones especiales de cada compañía.

Más información:
Laura Relaño Martín
Responsable del Servicio de Recepción
outsourcing@agioglobal.com
Tel.: 902 103 755

CONTRATACIÓN DE DISCAPACITADOS, APROVECHAMIENTO DE TALENTOS

Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, insta a las empresas a incorporar la contratación de discapacitados a la cultura empresarial y aprovechar así el talento y las cualidades que estas personas poseen. También hace un llamamiento a la sociedad en general para que se acepte la discapacidad como algo natural desde el colegio.

Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, ha participado recientemente en el Ciclo de Conferencias organizado conjuntamente por la Fundación SERES y la escuela de negocios Esade, bajo el título “La creación de valor desde la acción social”.

En su intervención señaló los beneficios que la contratación de personas con discapacidad suponen para las empresas, por el mayor aprovechamiento del talento, así como por las capacidades especiales que este colectivo suele poseer, por tratarse de personas acostumbradas a tener que solventar barreras.

Apuntó también la necesidad de que dicha contratación forme parte de la filosofía de las empresas de una forma natural, punto en el que sería de gran ayuda la incorporación de la discapacidad como algo normal en la etapa educativa, para que el proceso sea más sencillo cuando del mundo laboral se trate.

Para Alberto Durán, “España no es un ejemplo en el empleo de personas con discapacidad” porque hasta hace poco tiempo “teníamos una sociedad inmadura” en este sentido. Aun así ha recordado que nuestro país creó un 19% más de empleo de personas con discapacidad en 2010, siendo el único sector que aumentó.

Señaló también que el proceso en el que nos encontramos en nuestro país es prometedor, puesto que aunque “el famoso 2% de contratación de personas con discapacidad en empresas de más de 50 trabajadores sólo se cumple en la mitad de los casos”, “cada vez hay más empresas que cumplen y las que inician ese camino no paran”.

Señala como ejemplo de buenas prácticas empresariales el de Repsol, recordando que dichas prácticas “son las que crean valor para la compañía”. Refiriéndose a Repsol, comenta que cuando uno acaba haciendo de la discapacidad un tema de comunicación “es que se lo está creyendo”.

La conferencia de Durán se desarrolló bajo el título “Discapacidad, una decisión estratégica” y el vicepresidente de Fundación ONCE estuvo acompañado por el presidente del Grupo Konecta, José María Pacheco.

En su intervención, Pacheco coincidió con Alberto Durán al señalar que la discapacidad debe integrarse “dentro de la cultura empresarial”. “Ayuda a crear valor, a concienciar a las personas, a la motivación y a buscar proyectos altruistas que son necesarios en la empresa”, añadió.

Para el presidente del Grupo Konecta, también es “fundamental” el compromiso de los accionistas y la alta dirección de una compañía. “Las grandes empresas deberían ser las insignias y los buques de la creación de empleo de personas con discapacidad”, señaló.

También participó el presidente de la Fundación SERES, Juan Arena, para quien la contratación de personas con discapacidad “es obligación del gestor, para lo cual es necesaria su formación en esta materia”. “Es necesario para dar sostenibilidad a la creación del valor, lo cual hace mejorar la empresa”.

El moderador de la conferencia fue el director del Instituto de Innovación Social de Esade, Ignasi Carreras. Con este ciclo de conferencias, Esade y Fundación SERES pretenden hacer ver todos los beneficios que puede suponer para un empresario llevar a cabo acción social de una forma inteligente.

Fuente: Compromiso RSE

DIME EN QUÉ TRABAJAS Y TE DIRÉ QUÉ DEBES COMER

Rendimiento en el trabajo y alimentación están estrechamente unidos. Por ello, es muy importante que, a la hora de planificar nuestra “dieta”, tengamos en cuenta el uso que vamos a hacer de ella, para reducir la fatiga pero sin pasarnos en la aportación de calorías. Tengamos en cuenta no obstante que las necesidades nutricionales varían de una persona a otra y según las condiciones en las que vivamos.

Con mucha frecuencia hemos oído hablar de cómo afectan el estrés, las condiciones de trabajo o los problemas personales a nuestro rendimiento, pero pocas veces nos planteamos que la alimentación influye de una forma decisiva en dicho rendimiento, de manera que si es deficitaria en algún elemento indispensable, repetitiva o monótona puede provocar toda una serie de síntomas, tanto físicos (cansancio, falta de reflejos…) como psíquicos (falta de interés, irritabilidad…).

Señalamos ahora algunos puntos que deberían tenerse en cuenta a la hora de decidir qué vamos a comer:
• Las dietas hipocalóricas (bajas en calorías) reducen la capacidad de rendimiento y perjudican la salud.
• Las dietas desequilibradas en las que faltan alimentos básicos dan lugar a carencias nutritivas con efectos indeseables para el organismo a medio o largo plazo.
• Las dietas hipercalóricas (con exceso de calorías) conducen a sobrepeso y obesidad, lo que supone un sobre esfuerzo físico para la persona, que agrava o aumenta el riesgo de lesiones en el aparato locomotor (músculos, articulaciones, etc.) y el de desarrollar otros trastornos más o menos serios de la salud, como alteraciones de los niveles de azúcar y grasas en sangre, hipertensión, etc.
• El número de comidas que se realiza en un día: saltarse comidas o realizar sólo dos comidas “importantes” al día influye de forma negativa en el funcionamiento de nuestro organismo.
• Reparto de la cantidad de alimentos por cada comida: tanto las comidas frugales como, por el contrario, las muy copiosas son desaconsejables, pues pueden producir bajadas de azúcar en sangre (hipoglucemias) o somnolencia y molestias digestivas respectivamente, perjudicando el rendimiento tanto físico como intelectual.
• La higiene de los alimentos: si no se cuida este aspecto, aumenta el riesgo de que se produzcan intoxicaciones de origen alimentario tales como la salmonelosis.
• El consumo de alcohol en cantidades excesivas perjudica seriamente la salud y es causa de accidentes.

Por otro lado, diversos estudios demuestran cómo mejora el rendimiento y el bienestar de los trabajadores que consumen dietas adecuadas a su situación personal: por ejemplo, de alto valor calórico si se trata de trabajadores de fuerza y de moderado aporte de calorías en personas que realizan un trabajo de tipo intelectual con menor desgaste físico, etc.

Así, podemos hablar de:
• Trabajos sedentarios: actividades profesionales de poco gasto calórico, por lo que deben ir asociadas a dietas que no supongan un incremento extra de calorías. Se trata de personas que han de permanecer sentadas prácticamente todo el día, que llevan a cabo su actividad profesional como relaciones públicas o que se desplazan siempre en coche. En este grupo debe verse reflejado el personal de oficina, comerciales, taxistas y conductores de autobuses, entre otros.
• Trabajos de gran estrés físico o psíquico: en estos casos, si el estrés o desgaste es principalmente físico, la dieta debe contener cantidad suficiente de calorías como para compensar el gasto de energía que conlleva la actividad. En este grupo se encuentran, por ejemplo, trabajadores de la construcción, del campo, de la industria del metal, deportistas profesionales, repartidores, etc. Si el estrés es de tipo psíquico, las necesidades calóricas no son tan elevadas como en el caso anterior y lo verdaderamente importante es que la dieta contenga cantidad suficiente de todos aquellos nutrientes que se relacionan con un buen funcionamiento del sistema nervioso. Además de las personas en puestos de responsabilidad, empresarios y directivos de empresas, jefes de servicio o de grupo y gerentes, también está incluido el personal que trabaja en cadena, ya que están sometidos a estrés por su trabajo monótono y repetitivo.
• Trabajos con horarios especiales: se trata de aquellas personas que trabajan en un ritmo de turnos o en franjas horarias especiales y que tienen que adaptar además su alimentación en función del horario laboral, para poder llevar a cabo una dieta adecuada. Es el caso de los trabajadores de la salud pública (enfermería, médicos, ATS, celadores…), el personal de la industria química y siderúrgica o del sector de la alimentación con horarios continuos en la empresa que exigen turnos rotativos y nocturnos, camareros de bares nocturnos, etc.
• Trabajos que exigen comer fuera de casa: muchas personas, debido a su actividad laboral, no pueden comer en casa y deben hacerlo en comedores de empresa o en servicios de restauración colectiva (bares, restaurantes…). En estos casos, conviene tener unos conocimientos básicos de alimentación, para poder escoger el menú más apropiado y saludable en cada caso.

Diversos estudios han relacionado la ingesta nutricional con el rendimiento físico e intelectual, no solo en niños, sino también en adultos. Este hecho se ha estudiado especialmente en relación con el consumo del desayuno, puesto que tras el periodo de ayuno nocturno se modifican algunos parámetros metabólicos, que la ausencia de la ración del desayuno prolonga a lo largo de la mañana, durante la jornada laboral. Por tanto, es muy importante no renunciar a él.

Son otros muchos los aspectos relacionados con la alimentación que influyen en el trabajo y en el rendimiento. Muchas veces se producen trastornos digestivos derivados de un desequilibrio entre los horarios de trabajo y el consumo de alimentos. La mala adaptación del reparto de las comidas al ritmo de trabajo puede tener repercusiones negativas desde el punto de vista físico y psíquico, que inciden directamente en la salud de la persona y consecuentemente en la eficiencia laboral.
Son frecuentes los trastornos digestivos como la dispepsia, la flatulencia o el meteorismo…
Dispepsia: Digestión lenta y pesada. La comida del mediodía suele ser la toma más importante, con ingestas en ocasiones cercanas al 50% del aporte calórico diario. La digestión de una comida copiosa y con aportes grasos excesivos puede acompañarse de trastornos generales como hipertensión aguda, vasodilatación cutánea (calor y enrojecimiento de la piel después de comer), disminución de la capacidad de atención y somnolencia, además del malestar que acompaña durante toda la tarde una digestión lenta. Para evitar estas situaciones indeseables señalamos algunas sugerencias:
• Evitar las comidas abundantes; comer tranquilamente y masticar bien.
• Preferir alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.
• Rehuir de los alimentos excesivamente salados y condimentados.
• Si además se sufre de acidez gástrica, evitar aquellos alimentos que estimulan la secreción gástrica –café, té y alcohol-. Los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos pueden causar molestias.
• No tomar bebidas gaseosas habitualmente y reducir la cantidad de azúcar de adicción.
• Es preferible no consumir ningún tipo de bebida durante ni justo después de las comidas, pues el agua diluye los jugos gástricos y retrasa la digestión.
• Después de comer, una infusión de manzanilla o de menta facilita la digestión.
La flatulencia o el meteorismo es un exceso de gases en el intestino que causa espasmos intestinales y distensión abdominal (se hincha el abdomen). Con frecuencia, el exceso de gas va unido a comer deprisa, tragar demasiado aire mientras se come (a veces en relación con situaciones de estrés y ansiedad), una indigestión, un cambio brusco en la alimentación en cuanto al contenido de fibra, exceso en el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono (arroz, pasta, patata, pan, etc.), ingesta de alimentos flatulentos… Sin embargo, en otras ocasiones, es un síntoma más de ciertas dolencias, entre las que destacan el estreñimiento, la intolerancia a la lactosa, la gastritis y la úlcera gástrica.
La flatulencia se puede prevenir o mejorar mediante una alimentación adecuada, evitando comidas copiosas, muy condimentadas o fuertes, bebidas gaseosas y cocinando de una forma adecuada los alimentos que se consideran flatulentos (ciertas verduras y todas las legumbres). He aquí unos consejos:
• No realizar comidas demasiado copiosas o de condimentación fuerte.
• Evitar alimentos o platos muy grasos: fritos y rebozados con exceso de aceite, guisos y estofados grasos, salsas con exceso de grasa (nata, mantequilla, quesos fuertes…), pastelería y bollería grasas (de hojaldre, masa quebrada, con mantequilla, crema, nata, moka, chocolate, etc.).
• La pasta poco cocida, el pan recién horneado tipo baguette, verduras flatulentas y legumbres estofadas le pueden ocasionar molestias digestivas.
• Un yogur de postre, contribuye a equilibrar la flora del intestino, por lo que está especialmente recomendado en estos casos.
• Sustituir el café y el té por infusiones de menta, anís, salvia o hinojo, o bien añadir unos granos de anís verde, hinojo o comino a una infusión de manzanilla, ya que ayudan a la digestión, y unas hojas de hierbabuena, que relaja los músculos del colon (intestino grueso), lo que ayuda a aliviar la molestia del exceso de gases.
• En caso de estreñimiento, no realizar cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que puede crear más gases y dolores intestinales, incluso diarreas. Lo adecuado es introducir progresivamente en mayor cantidad o frecuencia los alimentos ricos en fibra (ensaladas y verduras, cereales integrales…).

Fuente: Consumer